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SEGUNDA FASE DE LAS OLIMPIADAS MATEMÁTICAS 2026

En las Olimpiadas Matemáticas, la creatividad, el ingenio y el cuidado del planeta se unen para demostrar que con materiales reciclados también podemos construir grandes soluciones y aprender de manera extraordinaria. ¡El talento se transforma y el planeta lo agradece!

Noticia: Segunda fase de las Olimpiadas Matemáticas 25 de agosto de 2026. La Institución Educativa Ricardo Borrero Álvarez vivió una jornada llena de entusiasmo, aprendizaje y sana competencia con la realización de la segunda fase de las Olimpiadas Matemáticas. En esta etapa participaron los estudiantes que habían clasificado en la primera ronda, desarrollada durante el mes de abril. La jornada representó un nuevo reto para los participantes, quienes pusieron a prueba sus conocimientos matemáticos, habilidades y destrezas. Al mismo tiempo, los demás estudiantes participaron como espectadores activos, apoyando a sus compañeros en la motivación y en la participación de resolver problemas matemáticos cuando el animador lo solicitara. Los estudiantes clasificados de cada grado se enfrentaron a diferentes desafíos diseñados para fortalecer no solo el razonamiento matemático, sino también habilidades como la precisión, el equilibrio, la concentración, la coordinación y el tiempo de reacción. Uno de los primeros retos, dirigido a los estudiantes de sexto y séptimo grado, consistía en hacer ascender una bomba dentro de un canal cilíndrico que contaba con un pequeño orificio. Para lograrlo, los participantes debían utilizar un cartón para dirigir el aire a través del orificio y conseguir que la bomba subiera hasta salir del cilindro. En el interior de cada bomba se encontraba una pregunta matemática que debía ser descubierta al romperla. El desafío no terminaba al sacar la bomba: el participante que lograra sacar primero la bomba debía responder correctamente la pregunta matemática que había encontrado. De esta manera, el juego combinó movimiento, destreza y razonamiento matemático, convirtiendo el aprendizaje en una experiencia dinámica y divertida. Esta segunda fase de las Olimpiadas Matemáticas permitió demostrar que las matemáticas también pueden aprenderse y disfrutarse mediante el juego, la competencia sana y el trabajo en comunidad, fortaleciendo en los estudiantes el interés por enfrentar nuevos retos y buscar soluciones de manera creativa.

El segundo juego estuvo dirigido a los estudiantes de octavo y noveno grado y puso a prueba su coordinación, precisión y capacidad de reacción. Para el reto, cada participante debía sostener con sus manos un maple o bandeja grande de cartón para huevos, con capacidad aproximada para 30 unidades. En la primera fila se ubicaban seis pimpones que debían ser desplazados simultáneamente hacia la siguiente fila mediante un movimiento repetitivo de abajo hacia arriba. El objetivo era lograr que los seis pimpones avanzaran al mismo tiempo de una fila a la siguiente. Si alguno de ellos no lograba llegar a la fila correspondiente, el participante debía regresar todos los pimpones al punto de partida y comenzar nuevamente. Los pimpones debían avanzar hasta la última fila y luego regresar hasta completar el recorrido. El estudiante que lograra realizar el recorrido en el menor tiempo posible tenía el privilegio de seleccionar una estrella, en cuyo interior se encontraba un reto matemático que debía resolver. El último juego (nivel tres –decimo y once) consistió en un planchón con 60 orificios, organizados en seis filas y diez columnas en posición sami vertical. El participante debía superar un recorrido utilizando un pimpón ubicado sobre un dispositivo sujetado mediante cuerdas. A través de la manipulación de estas cuerdas, el estudiante debía controlar la dirección y el movimiento del dispositivo, evitando que el pimpón cayera en alguno de los orificios. El objetivo era avanzar por el planchón hasta alcanzar un orificio ubicado en la última fila, que representaba la meta del desafío. El estudiante que completara el recorrido en el menor tiempo posible podía seleccionar un sobre que contenía una pregunta matemática al azar, la cual debía resolver como parte final de la prueba. De esta manera, los diferentes juegos permitieron integrar habilidades motrices, concentración, precisión, rapidez y razonamiento matemático, demostrando que las matemáticas pueden convertirse en una experiencia dinámica, desafiante divertida para los estudiantes Al finalizar los desafíos, tres estudiantes clasificaron a la gran final, cada uno como ganador de su respectivo nivel educativo: • Primer nivel: grados 6.º y 7.º • Segundo nivel: grados 8.º y 9.º • Tercer nivel: grados 10.º y 11.º Los tres finalistas se enfrentaron en un último reto de conocimientos, en el que debían responder una pregunta matemática para demostrar sus habilidades y competir por el premio mayor: una bicicleta, donada por el proyecto Matemática Verde. Aunque solo uno de los participantes podía obtener el premio principal, los tres finalistas fueron reconocidos por su esfuerzo, dedicación y destacada participación. Cada uno recibió un obsequio donado por los docentes del área de Matemáticas, además de un certificado en reconocimiento a su valiosa participación en las Olimpiadas Matemáticas. La jornada culminó como una celebración del talento, el esfuerzo y el entusiasmo de los estudiantes, resaltando que más allá de ganar, participar en las Olimpiadas Matemáticas significó asumir retos, aprender, compartir y demostrar que las matemáticas también pueden vivirse con emoción y diversión.

Publicado por Redacción RBA · 4 de noviembre de 2026

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